Accesibilidad, tecnología y salud mental

 

Perfil de cabeza humana con papeles de colores saliendo de la parte superior

Iniciamos con este artículo un nuevo espacio dentro del blog del Ceapat: Accesibilidad, tecnología y salud mental.

Desde el trabajo que realizamos en el Ceapat para contribuir a hacer efectivos los derechos y dignidad de las personas con discapacidad y personas mayores, somos conscientes de la importancia de prestar atención a la salud mental y realizar aportaciones vinculadas a nuestra misión como centro de referencia.

Por ello, durante los últimos años venimos desarrollado actividades y proyectos en este ámbito, contando con la colaboración de distintas entidades, asociaciones, centros del Imserso y de otros organismos, y la participación fundamental de personas con diversidad de capacidades, necesidades, y perspectivas.

Fruto de esta trayectoria ha sido la elaboración de documentos a los que en este espacio del blog nos referiremos.

Además no sólo nos planteamos compartir los resultados de nuestro trabajo, sino que también pretendemos dar visibilidad a diferentes recursos, materiales y experiencias vinculando estos tres elementos: accesibilidad, tecnología, y salud mental.

Siguiendo el enfoque impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud es un estado que engloba el bienestar físico, mental y social. Por tanto, no podemos hablar de salud sin tener en cuenta la salud mental, y no podemos obviar la importancia de la promoción del bienestar, junto con la prevención y tratamiento de los trastornos mentales.

¿Cuál es la situación de la población en relación a la salud mental? ¿Qué repercusiones tienen los problemas de salud mental en la población?

La salud mental es, sin duda, un problema de salud pública a nivel mundial. Los datos recogidos por la OMS en el Atlas Salud Mental 2017 y el Plan de Acción sobre Salud Mental 2013-2020 pueden ayudarnos a vislumbrar la magnitud del problema. El 9% de la población tiene algún tipo de  problema de salud mental y el 25% lo tendrá en algún momento a lo largo de su vida. La depresión es la primera causa de discapacidad en todo el mundo y se prevé que los problemas de salud mental serán la principal causa de discapacidad en 2030.

Los datos en España ponen de manifiesto la misma realidad: los trastornos mentales son muy frecuentes y constituyen una importante causa de discapacidad que provoca una marcada disminución de la calidad de vida y oportunidades de participación en la sociedad. Así se evidencia a partir de los resultados de la última encuesta de salud, ENSE 2017, donde la mala salud mental autopercibida alcanza un porcentaje del 33,6% y la frecuencia de diagnóstico de trastorno mental el 15,4%, siendo significativamente peores los resultados en mujeres que en hombres.

Los determinantes de la salud mental y de los trastornos mentales incluyen no solo características individuales tales como la capacidad para gestionar nuestros pensamientos, emociones, comportamientos e interacciones con los demás, y afrontar las dificultades de la vida, sino también factores sociales, culturales, económicos, políticos y ambientales.

Aproximándonos al contexto actual, y a los efectos derivados de la pandemia Covid-19, los datos referidos a salud mental que van revelando diferentes estudios, en los que nos centraremos en próximos artículos, son aún más preocupantes.

Considerar el contexto resulta fundamental para entender las causas y avanzar en la prevención y tratamiento en el campo de la salud mental.

Según la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (OMS, 2001) la discapacidad debe entenderse como el resultado de la interacción entre la persona y el entorno. Esta visión es crucial, también en salud mental, ya que distintos factores del entorno pueden convertirse en facilitadores o barreras para la participación de las personas en la sociedad, en el trabajo, ocio, relaciones interpersonales, etc.

Como parte esencial de los factores del entorno relevantes en este ámbito se encuentra la disponibilidad de recursos profesionales y atención psicológica, incluyendo tanto la vertiente preventiva como el tratamiento de trastornos para las personas que lo necesitan.

Además las carencias relacionadas con la accesibilidad universal en los entornos pueden tener importantes repercusiones en la salud mental de las personas con algún tipo de limitación física, sensorial o cognitiva, ya que restringen oportunidades en el uso de productos y servicios, interacciones sociales, etc.

La tecnología es también un elemento del entorno que puede constituirse en facilitador o, por el contrario, barrera en el campo de la salud mental.

El panorama de desarrollos tecnológicos en este ámbito es amplio: software para ordenador, aplicaciones con intervenciones autoadministrables on line, videojuegos, aplicaciones para dispositivos móviles, realidad virtual y realidad aumentada, etc.

La tecnología puede convertirse en una importante herramienta de apoyo, siempre que se tenga en cuenta la accesibilidad universal, y muy especialmente la accesibilidad cognitiva, y además se realice un uso adecuado de las distintas opciones disponibles.

Pensando en el beneficio que puede implicar reflexionar sobre la salud mental en nuestra sociedad, el papel que puede tener la tecnología, y la importancia de la accesibilidad universal, pretendemos abordar esta temática que esperamos sea de interés y utilidad.

Lucía Pérez-Castilla Alvarez

Psicóloga del Ceapat

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