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Tratamiento de la espasticidad en ictus
16 - 09 - 2019

Tratamiento de la espasticidad en ictus

Categorías: Recursos para DCA

La espasticidad por accidente cerebrovascular se caracteriza por una hiperexcitabilidad de las vías monosinápticas medulares, un rápido aumento de la excitabilidad y posturas estereotipadas que involucran grupos musculares antigravitatorios. Puede favorecer el dolor, limitar el autocuidado y afectar a la destreza manual, la movilidad y el equilibrio, teniendo un impacto negativo en la independencia y en la calidad de vida relacionada con la salud. La espasticidad en los primeros 4 meses tras el ictus se asocia con mayor incidencia de complicaciones musculoesqueléticas a largo plazo. La prevalencia en el ictus oscila entre el 4% – 27% en el primer mes, puede llegar hasta el 46% a partir de los 3 meses. Porcentajes variables en relación con el tipo de ictus, la comorbilidad y los tratamientos de rehabilitación. Objetivos Diagnóstico temprano e identificación de factores predictivos para permitir el tratamiento precoz. Evitar las complicaciones y mejorar la calidad de vida a largo plazo. Factores riesgo de espasticidad tras ictus Ictus en adultos jóvenes. Ictus hemorrágico. Lesiones cerebrales extensas, síndromes hemisféricos. Paresias severas (que sobre todo afecten a la extremidad superior) La ausencia de actividad funcional en las 4 a 6 semanas después del ictus se relaciona con complicaciones musculoesqueléticas a largo plazo Afectación sensitiva severa. Afectación funcional importante. Desarrollo de hipertonía en las primeras 4 semanas tras el episodio ictal es predictor de espasticidad severa. Características del tratamiento de la espasticidad Equipo multidisciplinar. Combinación de intervenciones farmacológicas y no farmacológicas. Tratamiento precoz. Hasta ahora, el tratamiento de la espasticidad se ha retrasado hasta que el paciente desarrollaba complicaciones secundarias al síntoma. Sin embargo, la práctica clínica está demostrando que un enfoque terapéutico en las etapas iniciales del proceso podría tener un impacto positivo en la evolución de la espasticidad y de la recuperación funcional del paciente. El control precoz de la espasticidad mejora las reacciones asociadas de la extremidad superior, reduce los parámetros de discapacidad, incluida la reducción del dolor, reduce la carga del cuidador y mejora los objetivos centrados en la persona. Además, permite regular la aferencia al sistema nervioso central, regulando el tono, disminuyendo las co-contracciones, permitiendo modelar el proceso de recuperación funcional en el paciente, apoyando así los enfoques de rehabilitación y plasticidad cerebral y previniendo las contracturas y deformidades que pueden desarrollarse a lo largo de la enfermedad. El tratamiento de la espasticidad se basa en la combinación de varias modalidades terapéuticas, que incluyen fisioterapia, medicamentos orales (baclofeno, neuromoduladores, tizanidina o benzodiacepinas),procedimientos de quimiodenervación con fenol y alcohol etílico, infiltraciones con toxina botulínica tipo A o la implantación de una bomba intratecal de baclofeno. Aquellos pacientes que desarrollan espasticidad precoz y con los factores de riesgo descritos, son susceptibles de tratamiento en la fase aguda de la espasticidad. En función de los medios de cada centro este tratamiento incluirá Evitar las espinas irritativas: control del entorno para evitar estímulos nociceptivos que favorezcan el proceso: revisión de los cambios posturales, ergonomía articular, posicionamiento y detección de lesiones osteoarticulares agudas o empeoradas en el ingreso. Fisioterapia con especial hincapié en el estiramiento y relajación. Educación sanitaria a familia y cuidadores en medidas de ergonomía articular. Terapia ocupacional para educación sanitaria a paciente y cuidadores en la detección y evitación de los factores desencadenantes de espasticidad: posicionamiento, ropa, higiene, tacto… Fármacos neuromoduladores para control de hiperpatía: la gabapentina a dosis bajas entre 100 mg y 300 mg cada 8 horas es bien tolerado por el paciente con un ictus reciente y no interferirá en la medicación habitual del episodio ictal. En los pacientes en los que se deba introducir acenocumarol se recomienda estabilizar la dosis de gabapentina previa al alta, para controlar su posible influencia en los tiempos de protombrina. El baclofeno puede introducirse en fase inicial, pero es escasamente eficaz. Dosis de hasta 10 mg cada 8 horas pueden ser útiles, pero debemos tener en cuenta que disminuye el rendimiento cognitivo. Otros fármacos como la tizanidina o las benzodiacepinas no se recomiendan en la fase aguda ictus, por la hipotensión del primero y la disminución del rendimiento neuronal en la segunda. La toxina botulínica tipo A se considera actualmente la terapia de elección en el tratamiento de la espasticidad focal, preferiblemente asociada a ejercicios para mejorar el rango de movilidady / o estiramientos. Existe evidencia clínica sobre su tolerabilidad y seguridad en el paciente agudo. En los casos de capsulitis precoz u hombro del hemipléjico en fase aguda con evidencia de espasticidad en cintura escapular, siempre valorando beneficio/riesgo y la posible interferencia en la recuperación futura del paciente, se puede infiltrar a bajas dosis la cintura escapular para evitar la retracción de partes blandas. Igualmente la detección precoz de la tendencia al equino en pacientes con múltiples factores de riesgo de desarrollo de espasticidad justifica valorar la infiltración del tríceps sural para control de equino irreductible a largo plazo. Las pautas más habituales son la infiltración de pectoral y subescapular en miembro superior, y sóleo y gemelo en miembro inferior, evitando otros grupos musculares para no interferir con la recuperación funcional y la plasticidad neuronal. El uso rutinario de férulas es controvertido en la literatura. No suelen pautarse en el paciente agudo debido a que es difícil prever su necesidad en el futuro y el gasto que supone para paciente y familia. Fuente Manual de rehabilitación del ictus agudo. Grupo de trabajo de Rehabilitación en Unidades de Ictus de la Sociedad Centro de Rehabilitación.

divendres, 23 de febrer 2024 13:15

Problemas asociados al Daño Cerebral: Espasticidad
27 - 12 - 2018

Problemas asociados al Daño Cerebral: Espasticidad

Espasticidad Supone un aumento de la resistencia muscular (hipertonía) ante la movilización pasiva del músculo velocidad dependiente. Hay una exageración de reflejos osteotendinosos, clonus y un aumento del área reflexógena. Su exploración se puede cuantificar en diferentes niveles tal y como refleja la siguiente tabla: La espasticidad puede interferir con el tratamiento rehabilitador por: Deformidades articulares Dolor Favorece aparición de fracturas Favorece aparición de UPP (úlceras por presión), y, a su vez, tiene repercusión en el control vesical, dificultad para la higiene y resto de ABVD. Tratamientos médicos de la espasticidad: Antiespásticos orales (baclofén, tizanidina, etc.) Bombas de baclofeno intratecales. Infiltración con toxina botulínica. Toxina Botulínica Es una neurotoxina sintetizada por la bacteria Clostridium Botulinum. Hay siete tipos (A-G); el más usado en clínica es el A (Botox ®, Dysport ®, Xeomín ®). El mecanismo de acción de la toxina botulínica es el bloqueo de la transmisión colinérgica neuromuscular definitiva. La creación entre 5 y 10 semanas más tarde de nuevos axones justifica la temporalidad del efecto. Indicaciones de Tratamiento: Dolor. Restricción de la movilidad que determina limitación funcional o posturas fijas y mantenidas. Espasmos, clonus, etc. Objetivos del Tratamiento: Mejorar amplitud del movimiento. Disminuir la frecuencia de espasmos. Permitir adaptación de ortesis y férulas. Reducir el dolor. Mejorar sedestación. Prevención de UPP, contracturas o subluxaciones. Mejorar patrón de marcha. Facilitar ABVD. Es importante realizar una minuciosa selección de músculos a tratar. A veces es preciso usar técnicas añadidas como electromiografía, TAC o ecografía. La reducción de la espasticidad se inicia en las primeras 12-48 horas y el efecto máximo se produce a las 3 semanas. Es recomendable espaciar las infiltraciones entre sí un mínimo de tres meses para evitar inmunizaciones. Bombas de Baclofeno Intratecales Las bombas de Baclofen (Lioresal ®) intratecal permite dispensar el medicamento en el LCR (en el espacio intratecal), esto hace posible la administración de altas dosis de baclofén en la médula espinal, evitándose los efectos secundarios de dosis de baclofén en el SNC. Los componentes del sistema incluyen bomba y reservorio, que es implantado subcutáneamente en la pared abdominal, y el catéter en el espacio subaracnoideo. Fuente Guía de orientación en la práctica profesional de la valoración reglamentaria de la situación de dependencia en personas con Daño Cerebral Adquirido (845 KB). Centro de Referencia Estatal de Atención al Daño Cerebral (Ceadac). Descargar La espasticidad y la lesión cerebral traumática. Entradas relacionadas: Problemas asociados al Daño Cerebral: La comunicación. Problemas asociados al daño cerebral: trastornos de conducta.

divendres, 23 de febrer 2024 13:26

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