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luns, 21 novembro 2022 10:45
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El papel de los ayuntamientos en el Marco estratégico estatal de soledades. Experiencia desde la Red de ciudades y comunidades amigables con las personas mayores
Categorías: Artículos , Red de Ciudades Amigables , Respeto, inclusión y participación , Trabajo, Servicios Sociales y de Salud
Etiquetas: ciudades amigables , personas mayores , imserso , ayuntamientos , buenas prácticas , entornos amigables , amigabilidad , accesibilidad , colaboración
Mercedes Gallego Angulo. Jefa de servicio. Coordinación de Estudios y Apoyo Técnico. Imserso. En el mes de mayo de 2025 arrancó un amplio proceso de participación para definir un Marco Estratégico de alcance nacional sobre las soledades en España, liderado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, en el que el Imserso tiene un papel relevante. Este Marco tiene vocación de ser inclusivo y transversal a buena parte de las políticas públicas en España. Parte de la necesidad de implementar la mirada en todo el curso vital de la persona: cualquier edad o situación es susceptible de conducir o no a esta realidad multifactorial que es la soledad. Por ello, todas las aportaciones, visiones y sensibilidades son imprescindibles para acercarnos a la mayor parte posible de soledades. Para llevarlo a cabo se creó un reducido grupo de coordinación formado por varias Direcciones Generales del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 junto al Imserso. A ello se suman otros grupos de expertos de diversa índole y de participación desde las administraciones públicas para definirlo de manera colaborativa e inclusiva. ¿Por qué un Marco estratégico y no una Estrategia? Porque se quiere dar un valor añadido a lo que ya aportan las estrategias y planes vigentes, porque la gestión de gran parte de las políticas reside en la acción municipal o regional y porque hay acumulado conocimiento y aprendizajes de todos ellos y del ámbito de la investigación de los que se debe partir. Por todo ello, un Marco que sirva de referente es más útil y tiene más sentido que otra Estrategia más que puede duplicar o colisionar con las que ya existen. El Marco quiere aportar valor añadido y de referencia para el cambio social. ¿Por qué soledades? Aunque todos los debates están abiertos, el término Soledades nos lleva a una realidad multivariante, interseccional en todos los ámbitos de la vida, a lo largo del ciclo vital de las personas, en la interacción de las personas con sus historias y su contexto cercano y porque no hay una sola manera de prevenirlo o abordarla. se propone hablar de las múltiples formas. ¿Qué pasos se están dando? Tras apuntar cual debe ser el enfoque de este Marco e identificar actores relevantes, se constituyó un Consejo Asesor que se ha reunido varias veces aportando en cada etapa consideraciones sobre los insumos que se les van presentando. En el mes de junio arrancó este proceso participativo con todas las Administraciones Públicas: Comunidades Autónomas, entidades locales y Administración General del Estado a través de los Ministerios concernidos. La reunión inicial con ayuntamientos fue coordinada junto a la FEMP, asistiendo cerca de 80 municipios a la sesión de presentación y petición de aportaciones el pasado 23 de junio. La experiencia de este nivel de la administración es clave por el recorrido de muchos de ellos en este ámbito, por la proximidad respecto al ciudadano. La Red de Ciudades y comunidades amigables con las personas mayores de manera creciente está dando mayor peso a este ámbito en su oferta de programas, servicios, planes o incluso estrategias municipales. Según los datos extraídos de un breve mapeo de iniciativas implementadas o en proceso de soledad en la Red se observa un aumento respecto a consulta previa realizada en 2022, del que se avanzaron resultados en un artículo publicado en la newsletter de noviembre de 2022. En la consulta hecha en junio de 2025 se han recogido 70 respuestas que dibujan algunas cuestiones sobre las iniciativas ya implementadas y en el caso de no contar con ellas cual sería la(s) posible(s) causa(s). La variedad de iniciativas es amplia: desde el Plan de lucha contra la soledad y el aislamiento en el medio rural promovida por la Escuela de Salud del Ayuntamiento de Tineo desde 2019, en los que la mitad de su población son mayores de 50 años. En ámbito urbano Girona empezó abordando la soledad por barrios y en 2025 incluirá a toda la ciudad en colaboración con Fundación LA Caixa y Cruz Roja Girona. A veces, la labor del voluntariado es clave, como en el Ayuntamiento de Rota. En otras ocasiones, la labor del voluntariado se incardina en el desarrollo de programas municipales y regionales, como en el caso de Manresa, que promueve un programa de atención a la soledad no deseada de las personas mayores que se compagina con otro liderado por la Generalitat de Catalunya, dirigido a todas las franjas de población y con colaboración de voluntarios a través de la sociedad civil. Cartagena trabaja en barrios con proyectos destinados a personas mayores o a colectivos específicos también con voluntariado. En Vallirana se trabaja con la Generalitat Cataluña en un Plan piloto que dinamiza el voluntariado con acciones para combatir la soledad. Otra manera de colaborar es vía subvenciones a proyectos de sensibilización y prevención de soledad, así como programación de actividades intergeneracionales como en el municipio de Palma. Bilbao elabora su estrategia mientras que Madrid cuenta con el programa Madrid Salud. Algunos, como el ayuntamiento de Avilés, reclaman herramientas consensuadas y homogéneas para personal sociosanitario que suele abordar las urgencias y le falta tiempo para detección y prevención de soledad. Esta demanda es compartida por la dirección y profesionales de los centros del Imserso, motivo por el que se ha trabajado en el ultimo año y medio en coordinación con Servicios Centrales del Instituto. Mientras, en el municipio de Tres Cantos de Madrid, se ha establecido un Observatorio local contra la soledad en personas mayores, en Logroño se apuesta por trabajo comunitario y en red con varis entidades. Un programa local es el proyecto del municipio de Inca (Baleares), con iniciativas ya en marcha para lograrlo. En Gijón cuentan con una Mesa de trabajo sobre soledad no deseada, en la que participan, no solamente las entidades municipales, sino actores de proximidad de distintos sectores: comercios, farmacias, bancos, asociaciones vecinales, entidades sociales, personas mayores, etc... La mesa se encarga, entre sus funciones, de realizar propuestas de cara al nuevo Plan Municipal de Personas Mayores de Gijón. Una experiencia interesante es la de Euskado Lagunkoia, iniciativa promovida por el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico de Gobierno Vasco, que aglutina a 86 municipios de los que 27 Guipúzcoa, 37 Vizcaya y 22 Álava, que promueven acciones que van desde formación online sobre cómo poner en marcha programas de abordaje de la soledad o el diseño de herramientas prácticas para apoyar a los municipios de esta red, Guía de soledad y premio de buenas prácticas. Aquellos municipios que aún no han implementado alguna iniciativa para la soledad, aclaran que cubren esa carencia con servicios en funcionamiento sanitarios o sociosanitarios, en su mayor parte y en ocasiones por falta de recursos económicos. Cabe añadir que, el Imserso y la FEMP, han colaborado junto a otras administraciones públicas en la elaboración del Decálogo de características de las políticas públicas de soledad en España, que contribuye a recoger aprendizajes y reflexiones de las instituciones que forman parte del Grupo de Trabajo de Políticas públicas del Observatorio estatal de soledad no deseada, SoledadES. La Red de ciudades amigables tiene un potencial de aprendizaje mutuo y de generación y gestión del conocimiento que no debe ser minusvalorado, sino más bien potenciado. Finalizo agradeciendo sus contribuciones a la consulta realizada en elmes de junio, en particular a los municipios de Parla, Almendralejo, Rubí, Gijón, Logroño, Erandio, Esparza de Salazar, Almería, San Tirso de Abres, Taramundi, Agüimes, Avilés, Leioa, Ferrol, Cangas del Narcea, Simancas, Tapia de Casariego, Gandía, El Franco, Vícar, Santurtzi, Villayón, Eskoriatza, Sagunto, Jerez, Sevilla, Onda, Elche, Basauri, Quart de Poblet, San Cristóbal de Segovia, Boal, Abanto Zierbena, Palma, Pesoz, Palomares del Río, Cartagena, Grandas de Salime, Puente Viesgo, Valdés, Illano, Rota, Igualada, Alcoy, Paracuellos de Jarama, Bilbao, Vitoria-Gasteiz, Vallirana, Euskadi Lagunkoia , Tres Cantos, Grau, Vallanca, Huelva, Fuenlabrada, Tineo, Girona, Manresa, Donostia/San Sebastián, Reus, Madrid, Torelló, Sant Mateo de Bages, Inca, Mutxamel, Guimar, Langreo, Elda, San Javier, Villanueva de Córdoba.
mércores, 13 agosto 2025 09:10
Mejor, no me llames viejo
Categorías: Artículos , Respeto, inclusión y participación , Comunicación e información , Sin categoría
Etiquetas: personas mayores , imserso , respeto e inclusión , buen trato , sensibilización , comunicación , segg
LOURDES BERMEJO | VICEPRESIDENTA DE GERONTOLOGÍA DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE GERIATRÍA Y GERONTOLOGÍA (SEGG) La SEGG publica una Guía para tratar la imagen de las Personas Mayores. Es frecuente escuchar a los Mayores un comentario irritado cuando escuchan la expresión “Nuestros Mayores”. “¿De quién somos? ¿Somos propiedad de alguien? ¿Tenemos que obedecer a quien lo afirma?” Esa irritación, en ocasiones, llega a ser un claro rechazo al edadismo cuando se escucha la manera de referirse a las Personas Mayores a las que, habitualmente, no se les pregunta por su opinión en estos temas. Y tienen mucho que decir sobre cómo quieren que se hable de ellas. Un ejercicio que hacer es el de imaginar qué harías si, a cualquier edad, escucharas en los medios de comunicación que se refieren a ti de una manera que te resulta prepotente, demasiado proteccionista, de una manera con la que no coincides… Por eso, en la SEGG, con la experiencia que esta Sociedad científica tiene de tratar con los Mayores tan intensamente y desde hace tantos años, hemos pensado que había que llegar también a los medios de comunicación como el canal más apropiado para que el lenguaje que define a los Mayores se transforme en un lenguaje positivo, heterogéneo y, finalmente, refleje a un grupo de población muy diverso y también cada vez más influyente. Por eso, la SEGG ha elaborado una Guía para los medios de comunicación con la que quiere contribuir a difundir una imagen positiva de las Personas Mayores que recoja, especialmente, la heterogeneidad de este grupo de edad y evite los estereotipos negativos que se atribuyen a esta franja de edad. Es evidente -los datos demográficos lo demuestran- que las Personas Mayores se han convertido en un grupo de población influyente, en un foco de atención periodística y social debido a esas razones demográficas y también sanitarias en la actualidad. El crecimiento del número de personas mayores de 60 años en todo el mundo ha conducido a la declaración del Decenio del Envejecimiento Saludable, por parte de Naciones Unidas. NU busca una concienciación y movilización de instituciones y medios de comunicación sobre las necesidades sociales y sanitarias de este grupo de población. Por otra parte, ya está aquí la silver economy o economía vinculada a las personas mayores. Eso también tiene que ver con que las nuevas generaciones de Mayores son hábiles con las nuevas tecnologías y cuando abordemos temas referentes a ellos no podemos perder de vista que las previsiones de la Unión Europea (EU) son que, para 2025, la contribución de la Silver Economy al PIB europeo se sitúe en el 32% del mismo y supondrá un 38% del empleo en la UE. 2025 está a la vuelta de la esquina. Es, por tanto, muy importante el tratamiento que los medios de comunicación otorgan a las Personas Mayores porque son un altavoz de tendencias y, a través de ellos conviene evitar estereotipos y lugares comunes que no atienden, sobre todo, a la heterogeneidad de este grupo. La “Guía de la SEGG para los Medios de Comunicación sobre el tratamiento de la información y la imagen de las personas mayores y el envejecimiento” busca sugerir a los medios algunos criterios en la información sobre las Personas Mayores que pueden resultar positivos (o al menos neutrales, dignos y realistas) para ellas, para medios y lectores. Recomendaciones que deben entenderse también, también, como un medio de hacer frente al Edadismo al que se enfrenta este grupo de población en el ámbito económico, profesional, social, institucional o sanitario. Hemos establecido ocho apartados: LAS PERSONAS MAYORES SON DIVERSAS Las Personas Mayores forman un grupo de población muy heterogéneo y esta idea debe ser el punto de partida fundamental para informar sobre ellas, teniendo en cuanta su gran diversidad intergeneracional e intrageneracional. Las personas mayores son más variadas que cualquier otro grupo de edad y, sin embargo, se las considera a todas iguales y con una imagen generalmente negativa. Hay que transmitir que una persona con 60, 70 u 80 años (o mucho más) puede llevar una vida plena y activa, teniendo mucho que aportar laboral y socialmente. Es una realidad muy distinta a la de una persona con dependencia física, deterioro cognitivo o enfermedad, independientemente de su edad. Y todo ello se suele unir en un solo bloque, como un colectivo uniforme y homogéneo, generaciones muy diversas entre sí, con estilos e historias de vida que pueden ser muy distintas, y con situaciones de salud física, mental y condiciones sociales también diversas. Es necesario atender a la diversidad, se deben construir representaciones del envejecimiento y la vejez desde la diversidad (edad, origen étnico, orientación sexual, creencias, lugar de residencia…) y mostrar al público la edad real, sin prejuicios contra la vejez. LAS PERSONAS MAYORES QUIEREN Y TIENEN DERECHO A DAR SU OPINIÓN Parece imprescindible contar con su opinión para todo aquello que repercuta en sus vidas. Se debe consultar a las Personas Mayores sobre sus necesidades, sus gustos o sus reivindicaciones, evitando hablar en su nombre sin conocer exactamente lo que opinan o quieren. Al elaborar informaciones periodísticas sobre ellas, es imprescindible conocer sus opiniones sobre cada tema; deben ser una de las principales fuentes de información (junto con los estudios y encuestas sobre ellas). Están perfectamente capacitadas para darla y tienen un discurso propio que debe ser escuchado. SON FUENTE DE MENSAJES POSITIVOS Y REALISTAS Las informaciones sobre las Personas Mayores son muy a menudo negativas y sensacionalistas: se refieren en un porcentaje muy amplio a problemas de salud, fragilidad, soledad, carga económica en las pensiones, coste sanitario… Según los estereotipos y prejuicios asociados a este grupo de edad, “son un gasto y, además, ya no aportan…”, cuando la realidad es bien distinta. Son puntales de sus familias, son motor de una economía cada vez mayor, protagonizan muchos voluntariados, practican deporte, son personas emprendedoras, continúan aprendiendo, son fuente de apoyo en la familia (hijos e hijas y nietos y nietas) y en la sociedad siempre que es necesario… Dar un discurso real ayuda al empoderamiento de las personas mayores. UTILIZAR LOS TÉRMINOS ADECUADOS: NO SON VIEJECITOS/AS, EL LENGUAJE NUNCA ES NEUTRO El lenguaje tiene una influencia determinante en conductas y creencias sociales. Y los medios son un altavoz con una influencia enorme. Por eso, es muy recomendable realizar la comunicación de estas informaciones con los términos adecuados, reales y no estereotipados. Por ejemplo, es más positivo el término Personas Mayores (que además es una denominación inclusiva). No son recomendables los términos ancianos/as, viejos/as o abuelos/as y mucho menos sus diminutivos (ancianitos/as, viejecitos/as o abuelitos/as). Ni todos las personas mayores son abuelos/as, ni todos los abuelos/as son personas mayores. Si se les pregunta a ellas, es frecuente que contesten que no les gusta el término Nuestros Mayores que indica posesión o paternalismo. Son preferibles las fórmulas “Personas Mayores” o “Adultos Mayores” de nuestra sociedad. De la misma manera hay que utilizar un lenguaje no sexista, evitando utilizar pronombres masculinos, sustituyéndolos por sustantivos genéricos, como por ejemplo sustituir el término “mayores” por “personas mayores”, evitando así el sesgo hacia un sexo o género social. UTILIZAR TÉRMINOS ADECUADOS: NO SON ASILOS La actualidad de la pandemia ha llevado a referirse a sus espacios vitales a menudo en los medios y se han convertido en lugares cotidianos en las informaciones. A este respecto, se debe tener en cuenta que se deben utilizar términos adecuados para hablar de su diversa realidad según el lugar en el que viven. El término asilo o geriátrico está obsoleto. El nombre que se debe utilizar es centro residencial o residencia y, en general, evitar referencias peyorativas o perjudiciales relativas a la edad y el envejecimiento, o el uso de un lenguaje paternalista o condescendiente. MOSTRAR IMÁGENES REALES, OBJETIVAS, DIVERSAS, POSITIVAS, ALEGRES (o al menos neutras) En los medios de comunicación se utilizan más frecuentemente imágenes tristes, dramáticas, de enfermedades o de dependencia que pueden resultar ilustrativas de algunas realidades de este colectivo pero que no representan a todas las personas mayores, ni tampoco a la mayoría del colectivo, ya que, además, estas imágenes las muestran como objeto de nuestra compasión. Es uno de los temas más importantes a la hora de difundir los mensajes relativos a las Personas Mayores. Se debe priorizar el uso de imágenes alegres, positivas, que reflejen actividades variadas y cotidianas de personas muy activas. Son más convenientes y se ajustan mejor a la realidad que viven las personas mayores. También es frecuente que se utilicen imágenes de personas mayores que no se corresponden con nuestro contexto sociocultural, sino de países del norte de Europa y conviene utilizar imágenes de nuestro propio entorno sociocultural español cada vez más pluriétnico, procurando mostrar sus rostros y primeros planos, propiciando una comprensión positiva, digna, igualitaria, no edadista y realista del envejecimiento. RESALTAR LA ECONOMÍA PLATEADA Como mencionábamos, la economía plateada ha llegado a ser ya una realidad muy influyente. La posibilidad de vivir más tiempo es un logro y un recurso valioso, también para la economía generada por más de 9 millones de personas. Es un referente cada vez más habitual en las informaciones de los diarios económicos y generales, que convierte a las Personas Mayores en actores decisivos de la economía general, y esto es algo que debe potenciarse en la comunicación transmitida por los medios. Son, por tanto, un motor activo y positivo para toda la sociedad. Son protagonistas, cada vez más habitualmente, en campañas de publicidad de productos y servicios destinados específicamente a ellas y también de productos destinados tradicionalmente para otros grupos de edad. Se han convertido en un impulso socio-económico y cobran protagonismo como trabajadores “bumerán” que regresan a las empresas, algo que puede favorecer la imagen que se transmita de ellos. Es decir, no se les puede considerar una clase pasiva, uno de los estereotipos más dañinos que afectan a su dimensión económica y productiva. También llevan a cabo acciones que no están cuantificadas económicamente, pero que generan importantes recursos a la sociedad (el cuidado de los nietos y nietas, el voluntariado social, el mentoring, etc). DAR ESPACIO A SUS REIVINDICACIONES Hemos visto en los últimos años grandes manifestaciones sobre reivindicaciones de este colectivo que ha saltado a primer plano de la actualidad. Las Personas Mayores quieren ser tratadas como personas adultas, responsables, conscientes de sus propios actos, no como menores o dependientes. Tienen sus propias reivindicaciones y quieren comunicarlas como ha sido evidente en los últimos años, con una presencia sociopolítica cada vez mayor. Es una generación muy diversa, en la que muchas personas han sufrido desigualdades y diferentes posibilidades para el desarrollo de sus vidas (la falta de escolarización, profesiones con gran esfuerzo físico y horarios muy amplios, infraviviendas…); y en la actualidad se enfrentan a la Brecha Digital, pero también a la Brecha Económica y Social, para el acceso a recursos y servicios que cubran sus necesidades. Conviene recordar que han construido la sociedad en la que vivimos y son ciudadanos de pleno derecho. “Guía de la SEGG para los Medios de Comunicación sobre el tratamiento de la información y la imagen de las personas mayores y el envejecimiento” Sociedad Española de Geriatría y Gerontología
luns, 07 novembro 2022 12:14
La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores se suma al Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez
Categorías: Artículos , Respeto, inclusión y participación
Etiquetas: ciudades amigables , personas mayores , imserso , respeto e inclusión , buen trato , sensibilización , edadismo , abuso y maltrato
MAITE POZO | COORDINACIÓN «RED DE CIUDADES Y COMUNIDADES AMIGABLES CON LAS PERSONAS MAYORES». IMSERSO En 2011 Naciones Unidas designó el 15 de junio como Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, considerando que “El maltrato a las personas mayores es un problema social mundial que afecta la salud y los derechos humanos de millones de personas mayores en todo el mundo y es un problema que merece la atención de la comunidad internacional”. La crisis sanitaria por Covid-19 ha puesto de manifiesto situaciones de discriminación hacia las personas mayores que han llevado a muchos países a reclamar conjuntamente el respeto a los derechos y la dignidad de las personas mayores. El pasado 11 de mayo, 140 países de las Naciones Unidas, entre los que se incluye España, emitieron una declaración conjunta reconociendo un incremento del edadismo y situaciones de negligencia y discriminación hacia las personas mayores durante la pandemia. “Nos preocupa la situación de las personas mayores que están en cuarentena o en confinamiento con familiares o cuidadores y que también pueden enfrentarse a mayores riesgos de discriminación, violencia, abuso y negligencia. En este sentido, debemos ampliar nuestros esfuerzos y fortalecer las medidas para proteger a las personas mayores, en particular a las mujeres mayores, de cualquier forma de violencia y abuso de género”. Esta declaración reconoce también la participación significativa de las personas mayores en la sociedad y la importancia de fortalecer la solidaridad internacional e intergeneracional durante la crisis y el proceso de recuperación. También Age-Platform Europe en su informe sobre Covid-19 y los derechos humanos de las personas mayores actualizado el pasado mes de mayo, incluye el aumento en el riesgo de sufrir maltrato y abusos. Este informe recoge situaciones de discriminación que ya existían antes de la Covid-19 y que se han acentuado durante la pandemia. Además, en este informe se ofrecen una serie de recomendaciones para garantizar la protección contra la discriminación, la prevención del abuso, la inclusión y el acceso a servicios esenciales para personas en situación de vulnerabilidad, entre ellas, garantizar apoyo y protección adecuados para las personas cuidadoras y las personas a las que cuidan. Ya en 2002, la Declaración de Toronto -OMS, INPEA (Red internacional de prevención del abuso y maltrato en la vejez) y Universidades de Toronto y Ryerson- estableció que “El maltrato a personas mayores se define como la acción única o repetida, o la falta de la respuesta apropiada, que ocurre dentro de cualquier relación donde exista una expectativa de confianza y la cual produzca daño o angustia a una persona mayor”. Se trata de una realidad que comienza a visibilizarse, pero que continúa estando oculta en la sociedad y con frecuencia queda relegada al ámbito privado. Se ha evitado hablar sobre ella y sigue siendo uno de los tipos de violencia menos tratados en estudios e investigaciones, por eso faltan datos e información que faciliten la detección y la intervención. Los malos tratos a las personas mayores se pueden dar de muchas formas: desde negligencia y descuido o abandono en el cuidado diario hasta el maltrato físico, psicológico y verbal, pasando por la privación de alimentos o medicación y otros tipos de abusos como dejar de contar su opinión, infantilización, ingreso en instituciones contra su voluntad, apropiación de sus bienes o abuso sexual. El abuso y maltrato generan indefensión y ansiedad, agravamiento de enfermedades y lesiones, especialmente en personas mayores en situación de vulnerabilidad, dependencia o deterioro cognitivo. Hablamos por tanto de dignidad y derechos de las personas mayores y de un problema de salud pública por las secuelas físicas y psicológicas que sufren las víctimas. Las personas mayores por lo general no denuncian estas situaciones, aunque faltan datos por la escasez de estudios sobre esta realidad, se calcula que sólo denuncia el 6-7% aproximadamente de las personas mayores que sufren algún tipo de abuso. La gran mayoría de las víctimas de malos tratos no presentan denuncia, entre otros motivos, porque dependen económica y emocionalmente de quien les maltrata, temen represalias, sienten vergüenza o incluso en ocasiones se llega a producir una normalización de los malos tratos. Se calcula que aproximadamente el 65% de los casos de malos tratos a personas mayores son a mujeres, por lo que es importante tener en cuenta la perspectiva de género como ya estableció la Declaración de Toronto en 2002. La dificultad para detectar estas situaciones de abuso y maltrato en la vejez dificulta la intervención. Esta realidad existe con independencia del nivel económico de las personas y del entorno familiar o del lugar en el que residan. Se puede dar tanto en el ámbito familiar como en el institucional, por lo que la prevención requiere entre otras cosas, de la sensibilización e implicación de la sociedad, prestando atención a los indicios de maltrato, denunciando casos conocidos y arropando a las víctimas. La OMS se ha implicado en esta toma de conciencia, y considera así mismo que las ciudades y comunidades tienen “un papel central para asegurar que el maltrato a las personas mayores se comprenda, gestione y, en última instancia, se evite”. La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores en España se une a la toma de conciencia del abuso y maltrato en la vejez, una realidad que supone una violación de los derechos más fundamentales y de la dignidad de las personas mayores. Y anima a los ayuntamientos de la Red a conocer y trabajar este tema, y proponer y llevar a cabo actuaciones en sus municipios dirigidas a: Mejorar la detección de situaciones de maltrato y abuso para poder prevenir estas situaciones. Visibilizar esta realidad, informando y sensibilizando a la sociedad. Promover actividades que faciliten las relaciones intergeneracionales y el mantenimiento de redes sociales. Formar y sensibilizar a profesionales que trabajan desde distintos ámbitos, principalmente social y sanitario, con las personas mayores. Formar y sensibilizar a las propias personas mayores para prevenir y denunciar si llega el caso estas situaciones, informando sobre sus derechos y los recursos disponibles. Promover estudios e investigaciones que contribuyan a mejorar la detección y la intervención posterior. Así como a promover en sus planes de acción actuaciones dirigidas a fomentar el buen trato a las personas mayores como medida de prevención. Por ejemplo campañas de sensibilización como la promovida por el Ayuntamiento de Terrassa “Con respeto, mejor”o la realizada por el Ayuntamiento de Cartagena con motivo del Día de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez (Ver vídeo). También en la atención y cuidado a las personas mayores cuando lo necesiten, el buen trato debe estar entre los principios irrenunciables de un sistema de cuidados ya sea en el domicilio o en una institución. Un modelo de cuidados basado en una atención integral que sitúe a la persona en el centro hasta el final de la vida, por delante de cualquier otra consideración, contribuirá sin duda al buen trato y al respeto a la dignidad y los derechos de las personas tengan la edad que tengan. Referencias Resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas para la designación del Día Mundial para la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez Declaración de Toronto (2002) “Statement of Support to the UN Secretary General`s Policy Brief on The Impact of COVID-19 on Older Persons” Covid-19 and human rigths concerns for older persons. Report AGE-Platform EU.
mércores, 20 decembro 2023 10:21
La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores celebra el Día Europeo de la Solidaridad y la Cooperación entre Generaciones
Categorías: Artículos , Respeto, inclusión y participación
Etiquetas: ciudades amigables , envejecimiento saludable , personas mayores , imserso , respeto e inclusión , edadismo , relaciones intergeneracionales
MAITE POZO | COORDINACIÓN «RED DE CIUDADES Y COMUNIDADES AMIGABLES CON LAS PERSONAS MAYORES». IMSERSO El 29 de abril se celebra el Día Europeo de la Solidaridad y la Cooperación entre Generaciones, desde 2009 y gracias al impulso de organizaciones como la Plataforma Europea de Personas Mayores (Age-Platform EU) y el Foro Europeo de la Juventud (European Youth Forum). Esta celebración y puesta en valor de la solidaridad intergeneracional tiene como objetivo ayudar a que tomemos conciencia de la importancia y consecuencias positivas de fomentar la relación y cooperación entre distintas generaciones, de que jóvenes y mayores compartan vivencias, experiencias, conocimiento y habilidades. Estas consecuencias positivas benefician a todas las generaciones y a la sociedad en general, mejorando la comunidad y el tejido social, lo común. Se produce un aprendizaje mutuo, unas generaciones aportan experiencia y otras nuevas habilidades y, todas, distintas formas de mirar el mundo. Se transmiten conocimientos y vivencias mientras se aprovechan y refuerzan potenciales y habilidades personales. En las personas mayores se generan cambios positivos en su bienestar físico, psicológico y emocional. Entre otras cosas, aumentan las ganas y la motivación por aprender cosas nuevas y mejora la autoestima, y se superan situaciones de aislamiento social y sentimientos de soledad. En definitiva, se favorece un envejecimiento saludable y satisfactorio. En la gente joven, se fomenta una idea más positiva y cercana de la realidad de las personas mayores y del proceso de envejecer en general. A través del intercambio de experiencias, se transmiten también tradiciones culturales, que permiten a los más jóvenes conocer la historia y la cultura de su entorno. Aprenden a valorar y respetar a la población de mayor edad, más allá de sus familiares más cercanos. Tanto en personas mayores como en jóvenes se potencian habilidades sociales y la empatía, la comprensión de las vivencias, preocupaciones, expectativas e ilusiones de otras generaciones. Objetivos de Desarrollo Sostenible, envejecimiento saludable y programas intergeneracionales En el contexto de la Agenda 2030, la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que un compromiso con los ODS significa un “compromiso con el envejecimiento saludable y con políticas basadas en la evidencia que fortalezcan las capacidades de las personas mayores y mejoren su bienestar”. En este sentido, las iniciativas y programas intergeneracionales han constatado sus efectos positivos en el fomento de un envejecimiento saludable y activo. La OMS también considera fundamental ayudar a las ciudades y comunidades de todo el mundo a abordar el reto del envejecimiento demográfico adaptándose a las personas mayores, creando entornos amigables que sean inclusivos y equitativos con las personas de todas las edades. Al hablar de entornos sociales inclusivos, se apela también a la no discriminación por razón de edad, a llevar a cabo actuaciones que contribuyan a superar el edadismo que margina a las personas mayores, y entre esas actuaciones, las actividades intergeneracionales han demostrado su eficacia para superar estereotipos sobre la edad y el envejecimiento. Por todo ello, la OMS, en el marco de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, incluye entre los indicadores (924 Kb.) para valorar el grado de amigabilidad de una localidad, la disponibilidad (o no) de actividades intergeneracionales. En muchas ciudades amigables con las personas mayores se han demandado y se han llevado a cabo iniciativas que buscan la creación de espacios y actividades que promuevan las relaciones intergeneracionales. Se trata de iniciativas muy diversas, basadas en espacios de encuentro y convivencia, en las tecnologías de la comunicación o en el arte y la creatividad, pero todas ellas han contribuido a la generación de entornos más amigables con las personas mayores y para la sociedad en general. Incluso en la etapa de confinamiento por la Covid-19 están surgiendo iniciativas para superar la distancia física. Algunas iniciativas intergeneracionales En Castellón Ciudad Amigable, el ayuntamiento ha colaborado en el proyecto “Tiempo en común”, desarrollado por un equipo de cinco niñas entre 11 y 14 años, que participan en el concurso de internacional “Technovation Challenge. El objetivo es la creación de una aplicación móvil (APP) para acercar la tecnología y la población más joven a las personas mayores, con el fin de que realicen actividades en común y superar situaciones de aislamiento entre las personas mayores. A través de esta aplicación, que cuenta con un diseño sencillo y comprensible, las personas usuarias podrán sugerir actividades de tiempo libre que deseen realizar con personas de diferente edad. En Zaragoza Ciudad Amigable, el Ayuntamiento trabaja desde hace años, a través de la Red de Centros de Convivencia, promoviendo la participación de las personas mayores en proyectos que impliquen la relación con otros colectivos de diferentes generaciones, favoreciendo un clima positivo en relación con su comunidad y mejorando la imagen social de la persona mayor. El objetivo del proyecto intergeneracional “Convivencia y buenas maneras” ha sido “potenciar la convivencia entre personas de diferentes grupos de edad, facilitando un cauce de aprendizaje mutuo y recíproco y para ello ha implicado a centros de mayores, bibliotecas y colegios de educación infantil y primaria. Más específicamente pretendía provocar una reflexión sobre nuestro comportamiento hacia el entorno social que nos rodea diariamente fomentando el respeto y la tolerancia”. En Manresa Ciudad Amigable, el Ayuntamiento se propuso fomentar relaciones intergeneracionales intensas y comprometidas. “La fórmula apareció, situando la acción en el campo de la creación artística, fomentando la colaboración entre personas de edades diferentes con el objetivo de crear y realizar una propuesta artística”. La beca Art’k suma (Arte que suma) dirigida a equipos de artistas, individuales o grupales, compuestos por menores de 35 años y mayores de 65 años, para la creación de un trabajo creativo conjunto, compartiendo una interpretación conjunta de la realidad de la ciudad y fomentando el intercambio creativo entre generaciones. Durante la crisis sanitaria y el confinamiento, el teléfono y las tecnologías de la comunicación pueden facilitar el mantenimiento de las relaciones intergeneracionales y ayudar a paliar situaciones de aislamiento social y sentimientos de soledad. La lectura compartida entre generaciones es una enriquecedora práctica que la iniciativa “LeerteQuiero” de Acervo Intergeneracional ayuda a mantener a distancia durante el confinamiento. Se trata de una iniciativa de acompañamiento virtual a través de la lectura que pone a disposición de las personas participantes la Guía ‘LeerteQuiero a distancia’ con recomendaciones y enlaces a recursos técnicos y literarios, y experiencias como la de Cristina: “Os cuento mi experiencia lectora con mi nieto, yo tengo 70 años y él 2…” La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores se suma al Día Europeo de la Solidaridad y la Cooperación entre Generaciones y anima a los municipios de la Red a promover iniciativas que fomenten las relaciones intergeneracionales que contribuyan a la construcción de entornos sociales amigables, y sociedades más cohesionadas donde la edad no sea un motivo de discriminación y cada persona sea importante. Más Información: https://ciudadesamigables.imserso.es/ Fuentes Medición del grado de adaptación de las ciudades y comunidades a las personas mayores (924 Kb.) “Tiempo en común” la tecnología como herramienta para las relaciones intergeneracionales Proyecto intergeneracional “Convivencia y buenas maneras” Beca intergeneracional “Art k’ suma” Acervo Intergeneracional “LeerteQuiero”
mércores, 09 agosto 2023 10:19
¿Cómo estamos viviendo las personas mayores la crisis sanitaria provocada por el COVID-19?
Categorías: Artículos , Respeto, inclusión y participación
Etiquetas: ciudades amigables , personas mayores , imserso , respeto e inclusión , buen trato , covid 19 , edadismo
PACA TRICIO | PRESIDENTA DE LA UNIÓN DEMOCRÁTICA DE PENSIONISTAS Y JUBILADOS (UDP) CARLOS MARTÍNEZ | DIRECTOR DE LA UNIÓN DEMOCRÁTICA DE PENSIONISTAS Y JUBILADOS (UDP) – mayoresudp.org Estamos viviendo un tiempo difícil, protagonizado por el confinamiento al que todas las personas nos vemos sometidas, debido a la alerta sanitaria por la expansión del COVID-19 o coronavirus en el mundo y, muy especialmente en nuestro país. Las noticias que día a día nos golpean hablan de incremento de personas contagiadas, de fallecimientos, de desborde en los servicios de atención médica, pero también han colocado inevitablemente a las personas mayores en el “ojo del huracán”, por ser un colectivo de especial riesgo ante el contagio. Es una realidad ineludible, que obviamente vivimos con preocupación. Con los años disminuyen las defensas inmunitarias del organismo, especialmente en personas afectadas de patologías previas, algo que sabemos se incrementa con la edad. Pero este hecho, esta evidencia, no debe hacernos caer en posiciones y posturas que evidencian en ocasiones un edadismo injusto y discriminatorio. Y ello desde dos visiones distintas pero igualmente negativas: la de quienes acuden al paternalismo victimista hacia las personas mayores o las que las estigmatizan como posibles transmisoras del virus. Nada de esto es cierto ni hace justicia a un colectivo tan diverso y heterogéneo como es el de las personas mayores. Son muchas las personas mayores –lo vemos a nuestro alrededor cada día- que han dado un paso adelante, superando su temor y riesgo, para mostrarnos a la sociedad su responsabilidad, solidaridad y capacidad de esfuerzo y sacrificio. Personas mayores que, desde el confinamiento en sus casas toman la iniciativa y están participando, atentas a las necesidades de quienes más lo necesitan, cambiando su voluntariado presencial por un voluntariado telefónico u online, prestándose a coser mascarillas para el personal sanitario o personas que las necesitan, profesionales sanitarios jubilados reincorporándose para ayudar, desarrollando iniciativas culturales, lúdicas o de encuentro social a través de las tecnologías de la comunicación, animando, sensibilizando, alentando a quedarse en casa y a la superación, aportando... Muchas personas mayores hemos vivido épocas y momentos difíciles en nuestras vidas, estamos acostumbradas al sacrificio y al trabajo duro. Todavía tenemos en la mente el papel de tantas abuelas y abuelos en la reciente crisis económica, que con su acogimiento y generosidad, fueron el más consistente pilar de apoyo a tantas personas y familias en paro o precariedad, en ocasiones asumiendo el riesgo de perder hasta su propia vivienda. En estos duros años han sostenido con su generosidad y entrega a una parte importante de la sociedad. ¿No es este un buen momento para reconocer su compromiso y la deuda que toda la sociedad tenemos con ellas y ellos? ¿Y qué mejor manera de hacerlo que devolviéndoles el cariño, la protección y ayuda que ahora necesitan? Pero sin paternalismos ni estigmas, tan sólo con dignidad y generosidad, y poniendo también en valor su aportación en este momento. Como ha declarado recientemente, Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS: Las personas mayores llevan la sabiduría colectiva de nuestras sociedades. Son miembros valiosos y valorados de nuestras familias y comunidades. Pero tienen un mayor riesgo de complicaciones más graves de COVID-19. Estamos escuchando a las personas mayores y a quienes trabajan con ellas y para ellas, para identificar la mejor manera de apoyarlas. Hacer de nuestras ciudades, comunidades, pueblos y barrios entornos amigables con las personas de más edad incluye y exige este reconocimiento y escucha. Mostrar la vulnerabilidad, a la vez que retrata nuestra humanidad nos engrandece como personas. ¿Quién no se ha sentido vulnerable en alguna ocasión, por algún motivo? Las personas mayores, mostramos ahora más que somos vulnerables, y ello nos hace más grandes. En estos momentos, más que nunca, la sociedad tiene que estar a nuestro lado, hacer suyas nuestras necesidades y reconocer nuestro papel social, demostrado en tantas ocasiones. Esta alerta sanitaria mundial va a marcar un antes y un después. En ese próximo “después” tocará extraer conocimiento y aprendizaje, especialmente en lo que a cuidados se refiere. Tras esta emergencia sanitaria, la relevancia de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, iniciativa de la OMS impulsada por el IMSERSO, y su metodología de trabajo basada en la participación y la escucha va a cobrar un gran protagonismo y nos brindará más oportunidades de extenderlo a los municipios de nuestro país. La experiencia que estamos viviendo de emergencia sanitaria pone en relieve el valor del concepto de envejecimiento saludable que preconiza la OMS con esta iniciativa y con la próxima Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030). El diagnóstico y plan de actuación en cada una de sus ocho áreas de trabajo nos sirve para detectar las mejoras que cada municipio o comunidad debe afrontar a la hora de transformarse en un entorno amigable para las personas mayores y, en consecuencia, saludable para todas las edades. Una de las mayores enseñanzas de esta epidemia mundial es el valor de la salud pública, la importancia de la inversión en lo más importante que todas las personas necesitamos y queremos: nuestra salud. Y ésta no es sólo una cualidad individual y personal, sino que descansa en todos y cada uno de los ámbitos de nuestros entornos de vida. Si apostamos por un envejecimiento saludable, este involucra todos los elementos que componen cada una de las áreas de actuación que acomete la Red promovida por la OMS, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la llamada Agenda 2030. Es importante afrontar el reto de poner en valor en nuestros entornos el cuidado de las personas y, en nuestro caso, especialmente de las personas mayores. El cuidado ha de ser responsable y equilibrado para ser transformador. Estamos viviendo con esta pandemia, que es global, la importancia de lo local, de nuestro entorno más cercano, que ha de ser corresponsable del cuidado de todas las personas, especialmente de aquellas más vulnerables. Todas las personas hemos de ser cuidadoras, no sólo de quienes componen nuestra familia -que también- sino de quienes comparten mi barrio, pueblo y ciudad. Ejercer esa corresponsabilidad es trabajar por una sociedad igualitaria, que garantice el cuidado en todas las etapas de la vida. La amigabilidad de nuestro entorno, hoy más que nunca, adquiere un significado más real y concreto. En alcanzar esta meta hemos de trabajar juntas administraciones, instituciones y ciudadanía. Y como tan importante es la meta como el proceso, en este reto cada voz es importante. La actitud de escucha nos tiene que permitir realizar diagnósticos más certeros, y la colaboración y apoyo mutuo nos deben permitir afrontar los retos con planes de actuación más realistas, eficaces y con vocación de sostenibilidad en el tiempo, como un deber para con las personas de ahora y de las generaciones venideras. Llegará en poco tiempo la superación de esta grave crisis sanitaria, que traerá secuelas y consecuencias; pero lo más importante es sabernos a nivel individual y colectivo capaces de analizar y extraer conocimiento y aprendizaje con el que enfrentarnos a un futuro que ha de ser sostenible y amigable para todas las personas, o no será. Marzo, 2020
mércores, 09 agosto 2023 10:13
Los Comités de Ética Asistencial en los Servicios Sociales y Sociosanitarios
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Etiquetas: ciudades amigables , personas mayores , imserso , respeto e inclusión , buen trato , comités ética asistencial
Dr. Fernando Vicente | Presidente del Comité de Ética Asistencial del imserso Los Servicios Sociales y Sociosanitarios, tienen como objetivo proteger, cuidar, recuperar y mejorar la calidad de la vida de las personas que tienen distintas necesidades y/o requieren de cuidados y apoyos especiales por su situación de edad, discapacidad, dependencia o de riesgo de exclusión social. Si por algo se caracteriza el desarrollo de estrategias de acompañamiento a la persona por parte de las Organizaciones y Entidades prestadoras de servicios, tanto para personas mayores como para personas con discapacidad y dependientes, es un cuidado y trato permanente, digno y cercano. Sin embargo, en el ámbito de los Servicios Sociales y sociosanitarios, estamos transitando por un territorio, el de la ética asistencial, que todavía no conocemos bien y que sin embargo lleva ya un largo camino recorrido en el ámbito sanitario. No siempre es fácil dar respuesta, desde un punto de vista ético, y con un apoyo jurídico firme, a los problemas que se nos plantean al respecto todos los días en nuestros Centros o en nuestros dispositivos de atención, lo que propicia la aparición, cada vez más frecuente, de decisiones con un fuerte contenido ético y jurídico, en el trabajo cotidiano, tanto por parte de los profesionales de atención directa, como de los profesionales con funciones de dirección y gestión de los servicios. La dificultad de establecer, de un modo consensuado, las actuaciones requeridas para asegurar el respeto a los derechos y a la dignidad de todas las personas implicadas en los procesos de atención, garantizando también el trabajo de nuestros profesionales, hace necesario desarrollar conocimientos, habilidades y recursos específicos en materia de Ética Asistencial. El Imserso, como Entidad de referencia de los Servicios Sociales en España, se viene planteando desde ya hace varios años, tanto de forma global con el conjunto del Sector de los Servicios Sociales y sociosanitarios, como en el concreto ámbito sus Centros de Referencia Estatal y de atención directa, la necesidad de observar y potenciar la reflexión ética durante el acompañamiento de la persona en sus procesos de atención, garantizando asimismo los derechos y la dignidad, tanto de los usuarios que la reciben y sus familiares que le acompañan durante todo el proceso, como de los profesionales que prestan la atención. Los centros dependientes del Imserso se caracterizan por el desarrollo de un modelo de atención sociosanitaria, basado en la continuidad asistencial, la gestión de la calidad y la mejora continua, todo ello fundamentado en el trabajo en equipo interdisciplinar, que tiene como fin último la consecución del máximo bienestar de los usuarios; tanto desde la perspectiva emocional, material, de las relaciones personales, su autodeterminación e inclusión social, así como desde la perspectiva ética y jurídica del respeto a la dignidad del usuario, sus derechos y deberes, así como su promoción y defensa. En ese contexto, el concepto de calidad está íntimamente vinculado a la denominada calidad de vida, a la posibilidad que tiene la persona de tomar decisiones y de organizar su devenir diario de forma autónoma, y en relación con los demás y su entorno. Cobran especial relieve, entre otros, y por estimarse de mayor relevancia, los derechos a la protección de la salud, a la libertad, a la autonomía, la intimidad y a la accesibilidad. Ahora bien, en la práctica asistencial se suelen presentar conflictos y dilemas que transcienden los supuestos fácticos contemplados en el ordenamiento jurídico y en los que entran en colisión valores éticos de la organización responsable del cuidado, de los profesionales que prestan la atención, de los usuarios que la reciben y de sus familiares. Por ello, en 2015, se decidió crear un Comité de Ética Asistencial, constituido como Grupo Asesor Técnico, cuyas funciones, de carácter deliberante, están dirigidas a asesorar, a través de la elaboración de protocolos e informes no vinculantes a la Dirección de los Centros del Imserso y a sus profesionales, en los casos de conflicto de carácter ético en la atención directa a las personas. Asimismo propone e informa en relación a la elaboración de guías de buenas prácticas y protocolos de actuación, así como en líneas de formación a los profesionales en materia de Ética asistencial, Derecho Sanitario y de los Servicios Sociales. También viene organizando anualmente distintas Jornadas formativas referentes a la Ética Asistencial, abiertas a la participación de todo el sector. En este mismo camino están también comprometidas, desde hace ya algún tiempo, algunas Entidades Públicas y Privadas, con y sin ánimo de lucro, del sector de atención a las personas, aunque por desgracia aún no son demasiadas, que expresan su voluntad de defensa y garantía de los derechos de las personas y la Ética Asistencial y del cuidado, a través de la creación de Comités de Ética Asistencial y la impregnación en toda la organización de la ética del cuidado. En la actualidad, al empezar a existir ya alguna regulación en algunas comunidades autónomas en la materia, y de forma puntual, se están autorizando u homologando, a dicho nivel, algunos Comités de Ética Asistencial, públicos y privados, aunque falta aún mucho camino por recorrer en este sentido. La constitución, por tanto, de Comités de Ética Asistencial en el ámbito de los Servicios Sociales y sociosanitarios, es una iniciativa que debe ser expuesta y reconocida como una buena práctica a extender y una necesidad para todo el sector. Es necesario por ello, fundamentar la introducción de la Ética Asistencial en el trabajo cotidiano, como herramienta que permita elaborar recomendaciones de actuación en los lugares de vida de las personas, ya sea en sus domicilios, en los centros de atención o residenciales. Las ventajas y beneficios que acompañan a la creación de dichos Comités, pueden resumirse en tres apartados: En primer lugar, para el propio Sistema de Atención: Facilitan un cambio de cultura en la organización, involucrando a los profesionales en la calidad, el control interno y la autoevaluación. Permiten disponer de información objetiva sobre el trabajo realizado por los Comités de Ética Asistencial de los centros y servicios sociosanitarios. Aumentan la credibilidad del Sistema Sociosanitario. Permiten la comparabilidad entre Centros y/o servicios, para impulsar la mejora continua. Promueven una adecuada y sana competencia entre Centros. Facilitan establecer redes y líneas de colaboración entre distintos centros de atención, sean o no de la misma organización. En segundo lugar, para los Centros y Servicios sociales y sociosanitarios (servicios residenciales, centros de día, teleasistencia y atención en domicilio) así como para los profesionales: Propician una mayor implicación de los profesionales en la mejora continua de la calidad y la ética en la asistencia. Constituyen un elemento de dinamización de la propia organización. Aseguran la confianza en la organización ante la sociedad. Permiten el contraste de experiencias entre profesionales y Centros. Son un elemento adicional de prestigio para quienes trabajan en Centros y Servicios que tengan constituidos Comités de Ética Asistencial. En tercer lugar, para las personas atendidas y sus familias: Garantizan una mejor protección de los derechos de las personas atendidas. Ofrecen una mejor garantía de calidad de los servicios prestados. Proporcionan información objetiva y comparativa sobre los centros y servicios. Facilitan la elección de Centro/Servicio. Si por algo se caracteriza la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores es por dirigir sus objetivos para que las políticas, los servicios y las estructuras relacionadas con el entorno físico y social de un municipio se diseñen y reorganicen para apoyar y permitir a las personas mayores vivir dignamente, disfrutar de una buena salud y continuar participando en la sociedad de manera plena y activa. Las áreas de trabajo de esta iniciativa de la Organización Mundial de la Salud influyen en el día a día de las personas y, concretamente las áreas sobre respeto e inclusión social, y servicios sociales y de salud, se relacionan con la atención directa a las personas. Se hace preciso trabajar en base a metodologías, que promuevan una mejora de esta atención, entre las cuales y señaladamente, una de ellas consistiría en establecer el alcance y límites de la Ética del cuidado. A través de la constitución de Comités de Ética Asistencial en los Servicios Sociales y Sociosanitarios, como elemento de garantía de protección de los derechos de las personas y de los profesionales, se facilita, como ya se ha dicho, un cambio de cultura en la organización, se involucra a los profesionales, son un elemento fundamental de responsabilidad social corporativa, se aumenta la credibilidad del sistema de atención ante los propios profesionales y ante la sociedad, es un elemento fundamental de dinamización de la organización y garantiza la protección de los derechos de las personas y sus familias, así como de los profesionales que prestan la atención. Diciembre, 2019
luns, 07 novembro 2022 12:23
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xoves, 17 novembro 2022 13:10
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