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astelehena, 21 azaroak 2022 10:47

Adaptación de la vivienda

Ezabatu

Blog CEAPAT duen edukia.

20 - 12 - 2023

II Edición de los seminarios de Accesibilidad por Derecho: Tecnología para la autonomía personal

Presentación El seminario que se llevará a cabo el 30 de noviembre versará sobre tecnología para la autonomía personal. Esta vez se debatirá sobre la relación entre los usuarios y la tecnología, cómo la tecnología se presenta como una herramienta facilitadora de muchas tareas y cómo la perciben los usuarios. También contaremos con la participación de diversas empresas de innovación en tecnología domótica centrada en la persona usuaria, que mostraran sus últimos avances. Por último, se presentarán diferentes opciones de formación en habilidades tecnológicas. Destinatarios Profesionales de la Red de centros del Imserso y de ASEPAU. Docentes y alumnos de universidades y centros educativos. Colegios profesionales de cualquier disciplina. Profesionales y estudiantes de los ámbitos de la accesibilidad universal, las tecnologías accesibles y el diseño para todas las personas. Personas con discapacidad y organizaciones relacionadas. Personas mayores y organizaciones relacionadas. Ciudadanía en general. Inscripción Inscríbete para participar en los seminarios de forma presencial o en línea, también para estar al día de estos eventos. Formulario de inscripción Lugar y horario Los seminarios se celebrarán en la sede del Ceapat y se transmitirán en directo en su canal de YouTube. Dirección: c/ Los Extremeños, 1, 28018 Madrid Tel. +34 917 033 100 Correo electrónico: ceapat@imserso.es Este seminario comienza a las 16:00 de la tarde, hora de Madrid. Servicios de Accesibilidad Subtítulos en directo en castellano. Interpretación en Lengua de Signos Española. Nuestras instalaciones son accesibles y cumplen con el certificado de calidad UNE 170.000, partes 1 y 2. Programa del Seminario: tecnología para la autonomía personal. 16:00 h Primera mesa redonda: Ciudadano y Servicios digitales Modera: Juan Carlos Ramiro, CEO de AISTE; Director de CINTAC, Ex-Director General CENTAC; Experto en Tecnologías Accesibles y Proyectos Sociales Carlos San Juan. Doctor en Medicina. Creador en Change.org de la campaña “Soy mayor, pero no idiota”. Ricardo García. Director de Accesibilidad e Inclusión digital – Iberia – Fernando de Pablo Martín. Director General de la Oficina Digital del Ayuntamiento de Madrid. 17:00 h Segunda mesa redonda: Soluciones en entornos domóticos Modera: Enrique Varela. Presidente de honor de FUNTESO, Fundación Tecnología Social, emprendedor social, consultor en accesibilidad y usabilidad Paloma Cid Campos. Técnico Terapeuta Ocupacional de Fundación ONCE Arsenio Vilallonga. CEO / Fundador de Qvadis Innova, S.L. Borja Romero Salord. Director de BJ-Adaptaciones y co-fundador de Qinera y Adom. 18:00 h Pausa café 18:30 h Tercera mesa redonda: Formación en habilidades tecnológicas. Modera: Jonathan Chacón. Responsable de Accesibilidad de Cabify. Francisco Mesonero, Director General de la Fundación Adecco José Manuel Azorín, Presidente de Internet de las Personas. Emancipatic. José Manuel Chacón. Director de Transformación Digital – Fundación Síndrome de Down Madrid 19:30 h Debate y conclusiones 20:00 h Fin de la jornada

asteazkena, 20 abenduak 2023 09:49

21 - 11 - 2022

II Edición Seminarios de Accesibilidad por Derecho – Modelos de vivienda con apoyos y desinstitucionalización

Presentación Distintos estudios han demostrado el deseo de las personas de envejecer y continuar viviendo en su propia casa hasta el final de los días, tanto en los entornos urbanos como rurales. En este seminario se analizarán las dificultades que tienen las personas mayores para permanecer en el hogar cuando tienen mayores necesidades de apoyo. También se harán propuestas y presentarán proyectos innovadores de atención en el hogar para hacer este objetivo posible, manteniendo la autonomía personal y la calidad de vida de las personas. Además, se presentarán experiencias de otras alternativas habitacionales para personas mayores, no institucionalizadas, que se han puesto en marcha en España. Por último, se reflexionará sobre los criterios arquitectónicos y de diseño que deben tenerse en cuenta para crear espacios amigables, estimulantes, confortables y accesibles para las personas mayores. Incluyendo aspectos como el uso del color o de neuroarquitectura. Destinatarios -Profesionales de la Red de centros del Imserso y de ASEPAU. -Docentes y alumnos de universidades y centros educativos. -Colegios profesionales de cualquier disciplina. -Profesionales y estudiantes de los ámbitos de la accesibilidad universal, las tecnologías accesibles y el diseño para todas las personas. -Personas con discapacidad y organizaciones relacionadas. -Personas mayores y organizaciones relacionadas. -Ciudadanía en general. Inscripción Inscríbete para participar en los seminarios de forma presencial o en línea, también para estar al día de estos eventos. Formulario de inscripción. Lugar y horario Los seminarios se celebrarán en la sede del Ceapat y se transmitirán en directo en su canal de YouTube. Dirección: c/ Los Extremeños, 1, 28018 Madrid Tel. +34 917 033 100 Email: ceapat@imserso.es Los seminarios se celebrarán de 16:00 h a 20:00 h (Madrid). A excepción de la jornada del 23 de septiembre que será de 9:30 a 18:00 h (Madrid) Servicios de Accesibilidad -Subtítulos en directo en castellano. -Interpretación en Lengua de Signos Española. -Nuestras instalaciones son accesibles y cumplen con el certificado de calidad UNE 170.000, partes 1 y 2. Miércoles 5 de octubre de 2022 16:00 h Primera mesa redonda: Envejecer en casa. Modera: Dña. Tatiana Alemán Selva, arquitecta y directora gerente del Ceapat. – Dña. Irene Lebrusán, doctora en sociología de la UCM e investigadora posdoctoral de la Universidad de Harvard. – D. Juan Ignacio Vela, presidente de la Fundación Lares. – Dña. Paz Martín, directora del Proyecto de innovación arquitectónica envejezANDO y responsable del Programa de mayores de la Fundación Arquitectura y Sociedad. 17:00 h Segunda mesa redonda: Del modelo institución al modelo hogar. Modera: D. Carlos Rodríguez, arquitecto del Ceapat. – Dña. Ana Mombiedro, arquitecta e investigadora en neuroarquitectura de Qualia Estudio. – Dña. Elisa Pozo, arquitecta de Fundación Instituto Matía. – D. Daniel López, doctor en Psicología Social e investigador de la Universitat Oberta Catalunya (UOC). 18:00 h Pausa café 18:30 h Tercera mesa redonda: Accesibilidad y diseño centrado en la persona. Modera: D. Delfín Jiménez, doctor en arquitectura y presidente de ASEPAU. -D. Jaisiel Madrid, ingeniero en telecomunicaciones. Gerente del Living Lab de diseño de interiores de CENFIM (Cluster e innovation hub del equipamiento del hogar y el contract). -Dña. Ana Torres, doctora en Bellas Artes y profesora titular de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV). -D. Miguel Simón, doctor en psicología y director de Innovación y Relaciones Institucionales de Grupo5. 19:30 h Debate y conclusiones 20:00 h Fin de la jornada Más información sobre los seminarios en este enlace.

astelehena, 21 azaroak 2022 18:50

20 - 12 - 2023

Nuevos enfoques residenciales, espacios amigables y accesibles para personas mayores

Tatiana Alemán Selva [1] ¿Dónde y cómo vivir? Son decisiones que tomamos al llegar a la edad adulta, pero al envejecer siguen siendo igual o más importantes. La mayoría de las personas escogería continuar viviendo en su propia casa, concibiendo la casa no sólo como la vivienda, también como el entorno que habitamos. El barrio o el pueblo y las referencias que tenemos del mismo (la cafetería, la panadería, la farmacia, el mercado, el centro de salud, los vecinos, etc.) forman parte de nuestra identidad personal. El apego a la vivienda tiene un significado social y emocional. Según Irene Lebrusán, “el envejecimiento en la propia casa ofrece continuidad respecto al ciclo vital, es una etapa más de la vida, y esto se percibe muy positivamente por las personas, que lo ven como una continuidad de su vida y no una ruptura”. Además, continuar residiendo en el mismo entorno ayuda a tener una percepción de seguridad, de pertenencia a un grupo, de continuidad de los vínculos familiares, sociales y de nuestra historia personal. Sin embargo, el incremento de la esperanza de vida y del número de personas mayores, los diferentes modelos de familia y el sistema económico y productivo de nuestras sociedades hacen urgente y necesaria una planificación y un rediseño de los modelos de vivienda y residencias para personas mayores. El II Barómetro del Consumidor Sénior elaborado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, publicado en diciembre de 2021, revela que 6 de cada 10 personas de 55 y más años no tiene intención de cambiar de residencia en el futuro. Los mayores de 70 años son los menos dispuestos a cambiar de residencia. Además, el modelo residencial de “coliving” (34%) es la alternativa preferente después de la vivienda familiar (50%). Solo el 16% de encuestados viviría en una residencia para la tercera edad y el 10%, en un piso tutelado. Pero el deseo de envejecer en casa no siempre es posible debido a diferentes factores. El primero es la privación o provisión inadecuada de servicios en la vivienda de las personas mayores, tal y como lo muestra el siguiente cuadro realizado a partir de datos del INE de 2011. Las carencias más importantes son el acceso a internet (69,72%), la accesibilidad (68,07%), el agua caliente (66,12%), el gas (49,69 %) y la calefacción (42,29%). Estos aspectos disminuyen no solo el confort en la vivienda, sino también la independencia funcional de la persona. Además de estas carencias, hay otros retos para envejecer en casa planteados por dificultades económicas, por la falta de acuerdo entre vecinos para acometer mejoras en el edificio, incluidas las de accesibilidad, y dificultades para acceder a ayudas públicas y servicios sociosanitarios. Estos se resumen en el siguiente cuadro. Para evitar este tipo de situaciones es necesaria la readaptación y rehabilitación del parque inmobiliario existente. A esto puede contribuir el actual Plan Estatal para el Acceso a la Vivienda 2022-2025, que incluye el Programa 11 de ayudas destinadas a la mejora de la accesibilidad de viviendas, tanto en su interior como a su acceso desde la calle. Pero también es imprescindible que las futuras viviendas se diseñen desde el origen con unos criterios de accesibilidad que faciliten su adaptación posterior, según las necesidades particulares de sus habitantes que evolucionarán a lo largo de la vida, sin tener que realizar una inversión elevada. Para esto último, el Plan incluye el Programa 7 de fomento de viviendas para para personas mayores o con discapacidad. Con independencia del tipo de residencia para personas mayores, desde la vivienda particular con atención domiciliaria, viviendas colaborativas o “cohousing” u otros modelos residenciales con apoyos, estos deben desarrollarse a partir de los siguientes principios: Considerar la heterogeneidad de las personas mayores, desde múltiples puntos de vista: económico, cultural, educativo, de condiciones de salud y necesidades de apoyo. Tener en cuenta la perspectiva de género. Según datos del INE de 2021, a partir de los 80 años, hay un 34% más mujeres que hombres y esta cifra se incrementa en las personas de 100 y más años, donde 3 de cada 4 personas son mujeres. Atender las necesidades habitacionales de las personas mayores desde una perspectiva de derechos humanos, poniendo a la persona en el centro, respetando sus deseos, preferencias y decisiones, a través de una relación de igual a igual. Promover las capacidades de las personas mayores, una vida activa y significativa y su autonomía personal. Según Teresa Martínez, “esta última hace referencia a la garantía de que las personas, al margen de sus capacidades, puedan desarrollar un proyecto de vida basado en su identidad personal y tener control sobre el mismo”. Desde el punto de vista de diseño arquitectónico y urbano, las personas deberían poder decidir dónde y cómo quieren vivir, en la medida que sus necesidades de apoyo aumentan. Se tiene que empezar por el diseño y construcción de las nuevas viviendas y seguir con el concepto de “vivienda para toda la vida”, con unas condiciones básicas de accesibilidad que aseguren la posibilidad de adaptar la vivienda para mantener su funcionalidad, incluso para personas con movilidad reducida. Por ejemplo, asegurando anchos mínimos en pasillos y puertas, previendo espacios e infraestructuras para la posible incorporación de productos de apoyo, y diseñando todas las zonas y servicios comunes con criterios de accesibilidad universal desde el origen. En modelos residenciales específicos para personas mayores, es importante prestar atención a los siguientes aspectos: 1. Localización: en la medida de lo posible, su ubicación debe ser próxima a servicios comunitarios y públicos, incluyendo los servicios de transporte. Su localización debe permitir que sea un espacio integrado y abierto a la comunidad, por ejemplo, compartiendo jardines o zonas verdes o incluyendo en el propio edificio servicios dirigidos a la comunidad. 2. Definición del concepto de residencia: es importante reflexionar sobre qué tipo de edificio se necesita teniendo en cuenta el entorno y los futuros habitantes (materiales, eficiencia energética, sostenibilidad medioambiental, estética, etc.), qué espacios comunes deben preverse, qué actividades en grupo o individuales deben poderse realizar, qué equilibrio debe existir entre el espacio común y el espacio privado o qué espacios y servicios de apoyo y de mantenimiento de las instalaciones deben incorporarse al edificio, entre otros aspectos. 3. Tipo de vivienda individual: definir distintos tipos de viviendas, según las necesidades de accesibilidad y de apoyo de la persona que evolucionan con el tiempo. Esta debe permitir la opción de vivir en pareja o con una persona de apoyo. La vivienda debe incluir además de la o las habitaciones, una zona estancial, cocina y cuarto de baño completo. También debe contar con mucha luz natural, con vistas y estar abierta al exterior a través de balcones o de terrazas. Su diseño debe permitir la incorporación de productos de apoyo o tecnología domótica cuando se necesite, también facilitar su incorporación posterior sin un coste elevado. La vivienda debe poder ser personalizada y decorada por la persona que la habite. 4. Áreas comunes: los espacios comunes deben facilitar el encuentro y la vida en comunidad y, a la vez, ofrecer rincones de recogimiento y tranquilidad. Deben facilitar los desplazamientos y la orientación de todas las personas, incluso de aquellas con movilidad reducida, con demencia o con problemas cognitivos. 5. Accesibilidad: el conjunto residencial debe cumplir con criterios de accesibilidad universal en accesos y circulaciones, en áreas comunes, jardines, estacionamientos cumpliendo las normativas estatales y autonómicas de accesibilidad. Las viviendas individuales deben diseñarse para que puedan adaptarse fácilmente según las necesidades de accesibilidad de sus habitantes cambiantes a lo largo del tiempo. 6. Diseño y decoración interior: tanto la vivienda como los espacios comunes deben tener una estética cálida con apariencia de hogar. En el diseño debe tenerse en cuenta los hábitos culturales de las personas que van a habitar los espacios e incluir referencias que les sean familiares. Es importante utilizar recursos de neuroarquitectura (luz, colores, altura de techos, paredes con formas curvas, criterios de “wayfinding”, etc.) para crear espacios confortables y estimulantes, que a la vez transmitan tranquilidad y alegría. Es importante cuidar la calidad ambiental del espacio para que invite a permanecer y a habitarlo. 7. Tecnología y productos de apoyo: la tecnología puede incorporarse para el conjunto del funcionamiento del edificio con criterios medioambientales, de eficiencia energética y control de entornos. También es un recurso para hacer los espacios más accesibles y fáciles de utilizar para los habitantes y las personas de apoyo, por ejemplo, a través de la incorporación de bucles magnéticos para usuarios de prótesis auditivas, sistemas de aviso y alarma (auditivos y visuales), sistemas domóticos de apertura de puertas, ventanas, persianas, toldos, etc. Y, por último, incorporar tecnología para la prevención de situaciones de riesgo y la gestión del propio centro. 8. Jardines y espacios al aire libre: la disponibilidad de zonas verdes y jardines, para pasear, hacer ejercicio, tomar el sol o reunirse con otras personas al aire libre, contribuye a promover una vida activa entre los residentes y puede ser terapéutico. A la hora de diseñar el conjunto residencial es importante reservar espacios para crear jardines como parte de los espacios comunes del edificio, y si es posible, con acceso a estos desde las propias viviendas. 9. Incluir espacios y tecnología que facilite el cuidado: es necesario prever las futuras necesidades de los habitantes, sabiendo que estos seguirán envejeciendo y que algunos podrán tener en el futuro mayores necesidades de apoyo por desarrollar una demencia, por problemas de movilidad u otras situaciones. Además de las recomendaciones antes planteadas, es importante recordar que hacer un espacio residencial que estimule las capacidades de las personas, promueva su participación, su autonomía personal y vida activa en comunidad no solo depende de cómo se diseña y construye el entorno físico. A este deben agregarse unos servicios sociales y sanitarios coordinados, apoyos familiares, comunitarios y profesionales que pongan a la persona en el centro y promuevan una cultura de solidaridad y de apoyo mutuo entre iguales. El entorno físico y social que habitamos, nuestra casa, debe cubrir nuestras necesidades fisiológicas, necesidades de seguridad, necesidades de pertenencia, de afecto y de autorrealización. Bibliografía Lebrusán, Irene (2019). La vivienda en la vejez: problemas y estrategias para envejecer en sociedad. CSIC Madrid. Martínez, Teresa (2013). La Autonomía Personal según la Atención Centrada en la Persona. Disponible en: www.acpgerontologia.com. CEDID, (2022). Normativa sobre accesibilidad, estatal y autonómica. Disponible en: https://www.siis.net/documentos/ficha/573172.pdf Rodríguez, Pilar (2012). Innovaciones en residencias para personas en situación de dependencia. Fundación Caser para la dependencia, Madrid. Palacio, Juan Fernández et al. (2021). II Barómetro del Consumidor Senior, Economía Plateada. Instituto de Investigación Ageingnomics de Fundación MAPFRE, Madrid. Disponible en:https://ageingnomics.fundacionmapfre.org/publicaciones/ii-barometro-del-consumidor-senior/ Peinado Margalef, Nieves (2022). Ayudas Económicas para la Accesibilidad a la Vivienda 2022-2025. Blog del Ceapat (Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas), Madrid. Disponible en: https://blogceapat.imserso.es/web/blog-ceapat/-/ayudas-econ%C3%B3micas-para-la-accesibilidad-de-las-viviendas-2022-2025 Artículo elaborado por Tatiana Alemán Selva, arquitecta y directora gerente del Ceapat para la publicación de la Madrid Accessibility Week (MAW) 2022 (Madrid Accessibility Week (MAW) | Master de Accesibilidad para Smart City (ujaen.es) ).

asteazkena, 20 abenduak 2023 09:02

14 - 11 - 2022

Ayudas económicas para la Accesibilidad de las viviendas, 2022-2025

Ayudas económicas para la Accesibilidad de las viviendas, 2022-2025 Si se ignora al hombre, la arquitectura es innecesaria, así lo dijo Álvaro Siza, arquitecto portugués de reconocido prestigio. Y es en el ámbito de la vivienda donde esta afirmación cobra un significado especial, porque es nuestra vivienda el entorno más cercano a nosotros y donde pasamos más tiempo a lo largo de nuestra vida; de ahí que hablemos de nuestro hogar refiriéndonos al conjunto, cuando en origen era el lugar donde encendíamos el fuego para calentarnos. Sin embargo, diferentes estudios realizados sobre las condiciones y calidad del parque inmobiliario reflejan la falta de accesibilidad que existe en las viviendas en España; cito como ejemplo el Estudio de la Accesibilidad de las Viviendas en España realizado por la Fundación Mutua de Propietarios en colaboración con la Cátedra UNESCO de Vivienda de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona. Las conclusiones de esta investigación muestran que sólo un 0,6% de los 9,8 millones de edificios de viviendas españoles cumplen los criterios de Accesibilidad Universal para personas con movilidad reducida o discapacidad. Y para más detalle, se precisa que un 63% de los edificios no son accesibles de la calle al portal, un 22% carece de ascensor y un 71% no cuenta con video portero. Sucesivos planes estatales de vivienda han abordado, a través de programas de acceso a la vivienda, la mejora de la accesibilidad de estas, así como la regeneración y renovación urbana y rural. Finalizada la vigencia del último plan 2018-2021, se ha renovado el compromiso contraído con la aprobación del Plan Estatal para el acceso a la vivienda 2022-2025. En él se regula un nuevo paquete de ayudas estatales a la vivienda, adaptado a la realidad hoy imperante, y en coordinación con el Real Decreto 853/2021, de 5 de octubre, por el que se regulan los programas de ayuda en materia de rehabilitación residencial y vivienda social del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Entre los objetivos a medio plazo del Plan 2022-2025 se presenta el Programa 7 de fomento de viviendas para para personas mayores o con discapacidad. A través de este programa se busca incrementar la oferta asequible de vivienda en alquiler, mediante ayudas a la promoción de viviendas con diseño, instalaciones y servicios que respondan a sus especiales circunstancias, ya sean de titularidad pública o privada, y ya sean de nueva edificación o procedentes de la rehabilitación de edificios preexistentes que se vayan a destinar durante un plazo determinado al alquiler con rentas limitadas y para arrendatarios con ingresos limitados. Adicionalmente, a través del Programa 11 se planea seguir contribuyendo a la mejora de la accesibilidad del parque de viviendas, de acceso desde la calle al edificio y en el interior de las viviendas, y atender al pago de las ayudas de subsidiación de préstamos convenidos, regulados en anteriores planes estatales. El Plan 2022-2025 entró en vigor el 20 de enero de 2022, al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del Estado. Las ayudas que se otorguen en aplicación de este podrán reconocerse con efectos del 1 de enero de 2022 aunque la fecha del reconocimiento fuese posterior. No podrán reconocerse con efectos anteriores al 1 de enero de 2022. El acceso a las ayudas de los programas estatales se realizará mediante convocatoria pública de las Comunidades Autónomas y Ciudades de Ceuta y Melilla. Por tanto, es a las instituciones autonómicas y, por extensión, a los ayuntamientos donde debemos dirigirnos para la solicitud de ayudas. La Comunidad de Madrid ha establecido un servicio de alertas en la que los ciudadanos pueden recibir la información sobre la apertura y plazos de las ayudas. Por otra parte, para más información sobre otros recursos a disposición de los ciudadanos, tales como información y asesoramiento técnico, puede consultar la publicación realizada con ese fin por el Grupo UTAIT, Cuaderno 3. ACCESIBILIDAD DE LAS VIVIENDAS. Recursos: asesoramientos, ayudas económicas, diseño y dotación especializados, formación. (Cuaderno nº3 UTAI) Nieves Peinado Margalef Arquitecta del Ceapat, Imserso

astelehena, 14 azaroak 2022 12:40

14 - 11 - 2022

La Orden TMA/851/2021. Hacia una ciudad inclusiva (parte I)

Tras la aprobación de la nueva orden ministerial, la Orden TMA/851/2021, de 23 de julio, por la que se desarrolla el documento técnico de condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y la utilización de los espacios públicos urbanizados, cabría preguntarnos cómo puede contribuir al desarrollo de ciudades más inclusivas para las personas con discapacidad y qué avances supone sobre la Orden VIV/561/2010, documento técnico al que sustituye. La Orden VIV/561/2010, de 1 febrero, desarrollaba igualmente condiciones básicas de accesibilidad en los espacios públicos urbanizados, constituyendo así el mínimo común denominador para todo el territorio del Estado en esta materia. Por consiguiente, la Orden TMA/851/2021, que ha entrado en vigor el 2 de enero, supone la actualización de la Orden VIV, de la que además conserva su enunciado. Asimismo, se adapta a los cambios normativos producidos en los once últimos años, como han sido los textos refundidos de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social y el de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana. Once años parece ser un margen de tiempo razonable de aprendizaje y puesta en práctica de aquellas condiciones básicas primeras, aunque es sabido que los desarrollos en el ámbito urbanístico se producen de forma más lenta a lo que podríamos esperar y muchas veces por detrás de las circunstancias que soportan las ciudades y sus ciudadanos. Por ello, hay algunas preguntas en el aire ante el anuncio de esta nueva orden. Desde este blog trataremos de analizar algunas de estas cuestiones en sucesivos artículos. No obstante, la cuestión general que nos lleva a comenzar este camino es: ¿Son las condiciones básicas de la Orden TMA/851/2021 menos básicas que las de Orden VIV/561/2010? Entendemos por condiciones básicas aquellas que resultan necesarias a los ciudadanos y que de alguna manera pueden ser provistas en la sociedad en la que vivimos creando un marco común de desarrollo. Estas condiciones básicas dan respuesta en gran medida a nuestras prácticas ordinarias, pero pudiendo ser aceptable, debemos preguntarnos si es suficiente. Lo común no significa equitativo. Por ello, debemos mantenernos alerta ante otras situaciones no contempladas, por resultar poco visibles, por su carácter emergente u otras razones. Comenzaremos, por tanto, en este artículo por repasar el campo de aplicación de la Orden TMA. En el artículo 3.1 se define el espacio público urbanizado como “el conjunto de espacios peatonales y vehiculares, de paso o estancia, no adscritos a una edificación, y que forman parte del dominio público o están destinados al uso público, en el suelo en situación básica de urbanizado de conformidad con lo dispuesto por la legislación estatal de suelo”. Con respecto a la Orden VIV, se señala de forma explícita que aquellos espacios urbanizados vinculados a la edificación no son regulados por la Orden TMA, sino por el Código Técnico de la Edificación. A este respecto, se ha procurado también unificar criterios de diseño en los elementos comunes definidos en ambos documentos. Al final, una escalera en un espacio u otro deberá cumplir con las mismas condiciones de accesibilidad definidas en el Documento Básico SUA, Seguridad de utilización y accesibilidad. Por otra parte, el espacio público urbanizado lo constituyen los espacios de dominio público, así como los destinados a uso público, ya sean estos últimos espacios privados de uso comunitario. Se responde de esta manera a una cuestión reincidente sobre las vías y plazas de urbanizaciones privadas que por su carácter comunitario son reguladas por la Orden. En la nueva Orden desaparecen las referencias al carácter permanente o temporal de los espacios, que si contemplaba la Orden VIV. Si será aplicable a las obras realizadas en él espacio público o a las instalaciones derivadas de actividades comerciales. Deberá ser por tanto responsabilidad de otras administraciones regular la accesibilidad de eventos culturales, deportivos u otros celebrados en los espacios públicos urbanizados. Por último, cabe señalar la aclaración que se realiza sobre los paseos marítimos y playas en el apartado 2 del el artículo 3, donde se establece que “los tramos urbanos de las playas tal y como se definen en la legislación estatal en materia de costas” quedan regulados por la Orden TMA. Aun siendo regulados en la anterior Orden, estos entornos no se encontraban incluidas de forma manifiesta. La Orden TMA, con la introducción de estas modificaciones en relación con el campo de aplicación, consigue resolver algunas de las dudas que se planteaban en la Orden VIV. Aquellos entornos que quedaban en tierra de nadie o en la de muchos podrán, y debe ser así, tratados en el ámbito que corresponda. Madrid, 2 de febrero de 2022 Nieves Peinado Margalef

astelehena, 14 azaroak 2022 12:42

21 - 11 - 2022

Cuarto de baño accesible

Consideraciones a tener en cuenta para realizar un cuarto de baño accesible en la vivienda. Aunque las características mínimas de accesibilidad que debe tener un cuarto de baño accesible se especifican en el Documento Básico de Seguridad de Utilización y Accesibilidad de Código Técnico de la Edificación (DB SUA CTE), la adecuación en la vivienda se debe realizar de acuerdo a las características concretas del usuario. A continuación se detallan algunos aspectos que deberemos tener en cuenta: ¿Cómo debe ser el acceso? La puerta debe contar con espacio suficiente para el acercamiento y uso de la misma, este hecho es muy importante en el caso de usuarios de silla de ruedas o andadores para facilitar la aproximación (al menos debe contar con un espacio que permita la inscripción de un círculo de 120 cm a ambos lados de la puerta y se debe separa la manilla al menos 30 cm de otro paramento -encuentro en rincón-). Debe permitir la entrada del usuario con facilidad, el CTE exige un hueco de paso libre de al menos 80 cm, y debe ser preferiblemente corredera o de apertura hacia el exterior del recinto, de forma que en caso de necesidad se pueda abrir con facilidad. La manilla debe ser preferiblemente en forma de “U”, fácilmente manipulable con el antebrazo o dorso de la mano y evitando la utilización de pomos u otros sistemas que necesiten la realización de varias acciones a la vez (aprensión y giro por ejemplo). Se debe evitar la utilización de pestillos de difícil manejo y que no permitan su apertura desde el exterior en caso de emergencia. ¿Qué características debe tener su interior? El cuarto de baño debe permitir la inscripción en su interior de un círculo de 120-150 cm si el usuario utiliza silla de ruedas o se necesita una grúa para su traslado, y en cualquier caso, debe permitir la deambulación y uso de todos los aparatos de forma cómoda y segura. ¿Qué características tienen que tener los aparatos sanitarios utilizados? En el inodoro hay que garantizar espacio suficiente para el acercamiento, en caso de utilización de silla de ruedas para poder realizar la transferencia, o para tener la posibilidad de recibir ayuda de una tercera persona. Este espacio libre debe permitir la colocación de la silla, bien lateral o frontal al inodoro –esto dependerá del usuario- y tendrá al menos 80 cm de ancho y 120 cm de fondo. La altura del plano de asiento debe permitir al usuario posar los pies en el suelo y si es usuario de silla de ruedas, conviene igualar su altura al plano de asiento de esta (normalmente entre 45 – 50 cm). Si se va a utilizar desde una silla de ducha, el inodoro puede ser convencional y solo requiere espacio frontal para acceder al mismo. Es conveniente instalar barras de apoyo horizontales a ambos lados del inodoro que ayuden al usuario a levantarse o a realizar la transferencia (paso desde la silla de ruedas al inodoro y viceversa); debe ser plegable la del lado por el que se realice la transferencia, firmemente ancladas (al menos soportarán una fuerza de 1 kN en cualquier dirección), fáciles de asir, con una sección circular de diámetro 30-40 mm o equivalente, la barra más cerca de la pared debe dejar 45-55 mm hasta esta. Se colocarán centradas con el inodoro y separadas entre sí 65-70 cm, a la altura del codo en la posición de sentados en el inodoro (normalmente 70-75 cm) y con una longitud de al menos 70cm. Se pueden utilizar otro tipo de barras de apoyo que se ajusten específicamente a las necesidades del usuario si se consideran más cómodas. Conviene utilizar un accesorio en la barra de apoyo que permita la colocación del papel higiénico para garantizar el alcance desde la posición de sentado. Es recomendable, e indispensable en caso de usuario de silla de ruedas, que el lavabo permita su uso desde la posición de sentado (para ello debe tener un espacio libre inferior mínimo de 80 cm de ancho, 70 cm de alto y al menos en 50 cm de profundidad) por lo que no tendrá pedestal ni mueble inferior. La altura de la cara superior del lavabo en este caso se situará ≤ 85 cm respecto del suelo, en caso de usuarios de silla de ruedas conviene colocar un lavabo con escotadura delantera que facilita el acercamiento frontal. La grifería conviene que sea de fácil manejo con una sola mano (monomando) y estar dentro de la zona de alcance < 60 cm del borde del lavabo. En caso de usuarios con poca sensibilidad en los miembros inferiores, conviene aislar térmicamente las conducciones de abastecimiento y desagüe o regular la temperatura máxima del agua para evitar escaldaduras accidentales. La regulación se puede realizar en el propio calentador/caldera o utilizando una válvula o grifería termostática. Conviene colocar espejos que permitan su uso tanto a personas sentadas como de pie, para lo que debe tener colocada la altura del borde inferior a ≤ 90 cm del suelo y cubrir hasta una altura de 210 cm. La ducha debe estar preferiblemente enrasada con el pavimento circundante (imprescindible para personas usuarias de silla de ruedas) y con una pendiente de evacuación ≤ 2%, permitirá su utilización desde la posición de sentado (pudiendo utilizar un asiento fijo abatible, portátil o silla de ducha según las necesidades) por lo que su dimensión debe ser de al menos 80 x 120 cm; si se utiliza silla de ruedas, se dispondrá de espacio de transferencia lateral de anchura ≥ 80 cm en un lado del asiento. El asiento tendrá una dimensión suficiente para que el usuario pueda utilizarlo con comodidad (de 40 x 40 (profundidad x anchura) x 45-50 cm (altura), según el CTE) y se recomienda que cuente con respaldo y reposabrazos, situando la grifería en una zona de fácil alcance desde esta posición. Para dar mayor seguridad al usuario o como ayuda para la realización de transferencias, conviene dotar a la zona de ducha en el lado del asiento, de barras de apoyo horizontal de forma perimetral en al menos dos paredes que formen esquina y una barra vertical en la pared a 60 cm de la esquina o del respaldo del asiento que sirve de apoyo al movimiento de girar y levantarse, colocada por delante del asiento en la pared lateral al mismo, para su alcance desde el asiento. El pavimento del cuarto de baño debe ser no deslizante, al menos Clase 2 según el CTE, y de Clase3 en la zona de la ducha si está pavimentada. Para contener el agua se puede optar por una mampara que no necesite perfil inferior siempre y cuando no interfiera en la movilidad del usuario dentro del cuarto de baño. Si se necesita ayuda de una tercera persona, la mampara puede estar dividida en dos partes para facilitar al asistente el acercamiento sin mojarse, aunque la posición del mismo es poco ergonómica ya que la mampara no permite el acercamiento de los pies. Otra opción puede ser la utilización de cortinas o estores resistentes al agua y lastrados en su parte inferior para que mantengan la verticalidad. Si se desea mantener la bañera, habrá que facilitar la maniobra de acceso a la misma, bien colocando un peldaño que reduzca la altura a salvar acompañado de una barra de apoyo vertical de apoyo para entrar y salir con seguridad; bien utilizando un asiento giratorio o elevable colocado en el interior de la bañera que permita al usuario acceder sentándose previamente. Los usuarios de silla de ruedas pueden utilizar tablas de transferencia o poyetes acompañados de barras de apoyo colocadas perimetralmente en la bañera, que les ayuden en la realización de la transferencia, en este caso habrá que garantizar un espacio libre de acercamiento para la silla de ruedas en el lateral de la bañera. Los mecanismos y accesorios deben ser fáciles de manipular con una mano y estar colocados entre 70 – 120 cm de altura.

astelehena, 21 azaroak 2022 11:14

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